Llegada a Berlín


La llegada a Berlín de las tropas aliadas daría lugar a la última gran batalla en Europa durante la Segunda Guerra Mundial que comenzaría el 16 de abril de 1945 tras el inicio de una gran ofensiva de la Unión Soviética contra los nazis, y finalizaría el 2 de mayo de 1945.

Los alemanes anticiparon que la mayor cantidad de tropas soviéticas atravesarían el Río Oder, y antes del inicio de la batalla de Berlín, las tropas soviéticas —compuestas por un grupo de ejércitos de países del este— consiguieron rodear la ciudad desde el norte, sur y este. Uno de los ejércitos soviéticos comenzó a bombardear el centro de Berlín, mientras que otros empujaban a unas tropas alemanas agotadas, mal equipadas y desorganizadas, a las que se sumaban voluntarios extranjeros de las SS y voluntarios mal entrenados de las Juventudes Hitlerianas y de la milicia Volkssturm.

Durante los días que duró la batalla, los soviéticos consiguieron avanzar rápidamente a través de las calles hasta llegar al centro de la ciudad, donde se libraron muchos combates cuerpo a cuerpo en cada rincón. De este modo, Adolf Hitler, el Führer de Alemania, se suicidó el 30 de abril de 1945, al igual que muchos de sus simpatizantes. Una semana después, el 8 de mayo, se produciría la rendición incondicional de la Alemania Nazi, y como curiosidad, numerosas unidades alemanas se marcharon al oeste a entregarse a los Aliados occidentales, en lugar de ser capturados por los soviéticos.



Hiroshima y Nagasaki


Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki fueron ataques nucleares ordenador por el presidente norteamericano Truman contra el Imperio japonés. Dichos ataques se llevaron a cabo en agosto de 1945, lo que provocó, junto a otros factores, la rendición de Japón y el final de la Segunda Guerra Mundial.

Tras el bombardeo de otras 67 ciudades, la bomba nuclear llamada Little Boy fue lanzada sobre Hiroshima el 6 de agosto. La siguiente bomba, Fat Man, fue soltada sobre Nagasaki el 9 de agosto. Hasta la fecha, estos bombardeos han sido los únicos ataques nucleares de la historia. Entre 105 000 y 120 000 personas murieron y 130 000 resultaron heridas.

Tras la Primera Guerra Mundial, aunque no parecía probable un enfrentamiento entre Japón, Estados Unidos y las naciones coloniales europeas, en 1922 los japoneses se sintieron ofendidos por el Tratado Naval de Washington, que ponía un límite a la cantidad de barcos que podían tener y aseguraba la supremacía naval estadounidense y británica. Además, las potencias europeas ocuparon territorios dentro del área de influencia de Japón. Así, tras una serie de acontecimientos, Japón firmó el Pacto Tripartito con las Potencias del Eje (Alemania e Italia). Finalmente, el emperador Hirohito, junto al gobierno japonés, decidió declarar la guerra a Estados Unidos, dando lugar al ataque aéreo en Pearl Harbor.

Estados Unidos, junto con Reino Unido y Canadá, diseñó y fabricó las primeras bombas atómicas bajo el nombre de “Proyecto Manhattan”, proyecto autorizado por Roosevelt un día después del ataque a Pearl Harbor. Una de las bombas fue probada en Nuevo México.

En el momento del bombardeo a Hiroshima, esta ciudad tenía cierta importancia industrial y militar. Era una base de abastecimiento y logística para la milicia japonesa, además de un centro de comunicación, almacenamiento y área de reunión para el ejército. La detonación de la bomba Little Boy creó una explosión equivalente a 16 kilotones de TNT. Se estima que por un instante la temperatura se elevó a más de un millón de grados centígrados, lo que incendió el aire creando una bola de fuego de 256 metros de diámetro que, en menos de un segundo, se expandió a 274 metros. Entre 70 000 y 80 000 personas murieron en el acto y otras 70 000 resultaron heridas.

Nagasaki fue uno de los puertos más grandes del sur de Japón y tuvo mucha importancia durante la guerra por su actividad industrial, incluyendo la producción de artillería, barcos, equipo militar, etc. La detonación de la bomba Fat Man provocó una explosión equivalente a 22 kilotones y generó una temperatura de unos 3900 grados centígrados y vientos de 1005 km/h. Fallecieron al instante entre 35 000 y 40 000 personas, aunque el número de muertos se elevó a 60 000 – 80 000 a finales de 1945. A diferencia del caso de Hiroshima, la topografía del lugar donde explotó esta bomba evitó que el radio de destrucción fuera mayor.

La principal consecuencia de estos bombardeos fue la rendición de Japón el 2 de septiembre de 1945, poniendo fin a la guerra en Asia.



Batalla de Iwo Jima

La batalla de Iwo Jima, conocida en clave como Operación Detachment, fue una de las más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra del Pacífico. Tuvo lugar en una isla estratégica entre tropas estadounidenses y fuerzas del poderoso Imperio japonés entre el 21 de febrero de 1945 hasta el 26 de marzo de 1945.

En esta batalla, el oficial japonés, Tadamichi Kuribayashi, cobró una especial importancia, pues estableció una poderosa defensa que tenía como objetivo establecer un alto coste en vidas para aquel enemigo que pretendiese conquistarla. La estrategia de Kuribayashi consistía en construir una red de túneles subterráneos conectados entre sí, búnkeres, trampas y fortificaciones que aprovechasen la compleja geografía de la isla y el monte Suribachi, de tal forma que resultase muy eficaz la movilidad y el ataque. Además, este oficial hizo ver a todo aquel que estaba en la isla que jamás volverá a su territorio patrio, pues de acuerdo con el código de honor japonés, cada vida inmolada deberá de ser muy cara para el enemigo.

Tras los continuos bombardeos preliminares de la flota naval estadounidense, las primeras lanchas de desembarco llegaron a la playa sin sufrir ataque alguno de las defensas japonesas, pues el alto mando japonés había previsto permitir el desembarco sin fuego para comenzar a disparar desde numerosas posiciones cuando los invasores se hubiesen concentrado lo suficiente, y así causar por sorpresa un mayor daño.

A pesar de ello, la artillería, el suministro de equipos y víveres de las fuerzas japonesas fue muy insuficiente y de muy mala calidad por culpa, entre otras cosas, de los submarinos estadounidenses que rodeaban la isla. De este modo, tras el sangriento desembarco de las tropas en la isla, los combatientes japoneses resistieron los últimos días solo con lo poco que les quedaba, fusiles, pistolas y algunas granadas de mano.

Finalmente, los estadounidenses consiguieron conquistar la isla y controlar su aeródromo, muy importante para el avance hasta Japón. Sin embargo, el cumplimiento de este objetivo se cobró con miles de vidas por la extrema resistencia japonesa.


Pearl Harbor


El ataque a Pearl Harbor fue una ofensiva militar llevada a cabo por sorpresa por parte de la aviación japonesa. El 7 de diciembre de 1941, la Armada Imperial Japonesa atacó la base naval estadounidense de Pearl Harbor en Hawaii. Este ataque pretendía ser una medida preventiva para evitar la intervención de la Flota del Pacífico estadounidense en las acciones militares que el Imperio japonés estaba planteando realizar contra Reino Unido, Francia, Países Bajos y Estados Unidos.

Los buques de guerra estadounidenses fueron atacados por casi 400 aviones de guerra japoneses. Estados Unidos sufrió 3400 bajas y 2300 muertes. Además, esta ofensiva dañó notablemente el poder aéreo y naval norteamericano en el Pacífico.

A los pilotos japoneses se les ordenó seleccionar los objetivos más valiosos de la flota naval norteamericana, es decir, acorazados y portaaviones, y todos los grandes buques de guerra. Los bombarderos atacaron los objetivos en tierra, y los cazas se encargarían de la destrucción de la flota aérea en tierra para evitar que despegasen y contratacasen. Cuando el combustible de los cazas se estuviese agotando, debían volver a los portaaviones para repostar y, acto seguido, reincorporarse a la ofensiva.

El ataque a Peral Harbor supuso que el Congreso norteamericano aprobara la declaración de guerra contra Japón.

El presidente Roosevelt fue blanco de críticas en aquel momento, no solo por la falta de previsión de las autoridades militares ante el ataque japonés, sino también por los rumores que decían que el presidente de Estados Unidos sabía que se produciría el ataque y no hizo nada para evitarlo con el fin de tener una excusa con la que introducir a su país en la guerra. Sin embargo, solo se trataba de un rumor, ya que lo más probable es que los militares norteamericanos, si bien conocían que existía la probabilidad de que se produjera un ataque, no sabían con certeza los detalles del mismo.



Caída de Stalingrado

Stalingrado fue una de las batallas más sangrientas que tuvieron lugar durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. En ella, algunas fuerzas del eje, la mayoría alemanes, aunque también combatieron italianos, húngaros y rumanos, se enfrentaron a las fuerzas del Ejército Rojo por el control de Stalingrado, entre agosto de 1942 y febrero de 1943.

La batalla se desarrolló en el transcurso de la invasión alemana a la Unión Soviética en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Con bajas estimadas en más de dos millones de personas entre soldados de ambos bandos y civiles soviéticos, la batalla de Stalingrado es considerada la más sangrienta de la historia de la humanidad. La grave derrota de Alemania y sus aliados en esta ciudad significó un punto clave y de inflexión en los resultados finales de la guerra y representa el principio del fin del III Reich en Europa, pues la Werhmacht nunca recuperaría su fuerza anterior ni obtendría más victorias estratégicas en el Frente Oriental.

La ofensiva alemana para capturar Stalingrado comenzó a finales del verano de 1942, en el marco de la Operación Azul, que se consistía en un intento por parte de Alemania de tomar los pozos petrolíferos del Cáucaso. Un masivo bombardeo de la Luftwaffe redujo buena parte de la ciudad a escombros, mientras las tropas terrestres del Eje debían tomar la ciudad edificio por edificio, en lo que ellos denominaron “rattenkrieg” (guerra de ratas). A pesar de lograr controlar la mayor parte de la ciudad, la Wehrmacht nunca fue capaz de derrotar a los últimos defensores soviéticos que se aferraban a la orilla oeste del río Volga, que dividía la ciudad en dos. En noviembre de 1942, una gran contraofensiva soviética embolsó al 6º Ejército Alemán del general Paulus dentro de Stalingrado, no logrando escapar del cerco por la negativa de Hitler a renunciar a la toma de la ciudad.

Este cerco, llamado por los alemanes “der Kessel” (el caldero), significó el embolsamiento de 250.000 soldados, debilitados rápidamente a causa del hambre, el frío y los continuos ataques rusos. Los constantes fracasos alemanes por intentar romper el cerco harían, contra las órdenes de Hitler, que Friedrich Paulus rindiera su 6º Ejército en febrero de 1943.

La derrota alemana en Stalingrado confirmó lo que muchos expertos militares sospechaban: las fuerzas alemanas no eran lo suficientemente poderosas en logística de abastecimiento como para mantener una ofensiva en un frente que se extendía desde el mar Negro hasta el océano Ártico. Esto se confirmaría poco después en el nuevo revés que Alemania sufriría en la batalla de Kursk. El fracaso militar convenció a muchos oficiales de que Hitler estaba llevando a Alemania al desastre, acelerándose los planes para su derrocamiento y dando como resultado el atentado contra Hitler de 1944. La ciudad de Stalingrado recibiría el título de “Ciudad Heroica”.



Desembarco de Normandía

El 6 de junio de 1944, popularmente conocido como el Día D, las fuerzas aliadas pusieron en marcha una de las mayores invasiones anfibias y aerotransportadas de la historia conocida como la operación Overlord (Neptuno), pues marcaría el comienzo de una larga y costosa campaña que tendría como objetivo liberar Europa de la Alemania Nazi. El lugar elegido para el inicio del ataque fue la costa francesa de Normandía, donde se seleccionaron y adjudicaron cinco playas a las que se les dio los siguientes nombres clave:

Utah y Omaha: en Utah beach, las tropas aerotransportadas aterrizarían tras la playa en las primeras horas del 6 de junio, y tras ciertos periodos de intensa lucha se consiguió asegurar una ruta para que las tropas que desembarcasen en la playa pudiesen entrar más fácilmente al interior.  Mientras tanto, Omaha beach fue la playa más defendida, cobrándose muchas más vidas que en cualquier otra, pues a pesar de los bombardeos aéreos y navales aliados previos al desembarco, no se logró eliminar los puntos más fuertes de defensa a lo largo de la costa. A pesar de estos desafíos, en la cercana Pointe du Hoc, se pudo ganar un punto de apoyo gracias a los Rangers estadounidenses, que llevaron a cabo un costoso asalto a los emplazamientos de cañones alemanes que se encontraban en lo alto del acantilado.

Gold y Sword: en Gold beach miles de paracaidistas aterrizaron con el objetivo de capturar la ciudad cercana de Bayeux y la carretera de Caen-Bayeux, para luego juntarse con los estadounidenses provenientes de Omaha beach. A pesar de los fuertes vientos y la inesperada subida de la marea, que hizo que los obstáculos quedasen bajo el agua, el bombardeo aéreo y naval consiguió suavizar las defensas costeras de tal manera que las tropas británicas avanzaron rápidamente hacia el interior hasta encontrarse con tropas canadienses provenientes de la playa de Juno. En Sword beach, el mal tiempo, la geografía del área y la resistencia nazi obstaculizaron el asalto y desembarco de las tropas británicas para conseguir cumplir el objetivo principal del Día D: tomar Caen, una ciudad clave de gran importancia estratégica para todas las tropas aliadas.

Juno: esta fue la playa adjudicada para las tropas canadienses, que tenían el objetivo de asegurarla para unirse con los británico de Gold y Sword. Como en otras playas, el mal tiempo y la fuerte defensa perjudicó el desembarco, esto ocasionó la perdida de muchas vidas y material necesario. A pesar de las dificultades se consiguió despejar la playa, y las tropas canadienses acabaron encontrándose a medianoche con los británicos de Gold y luego con los de Sword.


En definitiva, aunque los aliados no fuesen capaces de alcanzar los objetivos de la forma prevista, sí aseguraron unas importantes playas fuertemente reforzadas para luego avanzar con el apoyo de comandos franceses hasta el interior, y así capturar importantes ciudades como Caen en las semanas posteriores al Día D, todo ello para liberar Europa del dominio nazi.




Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial


Las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial fueron varias:

1. Pérdidas humanas.
Fue la más importante de las consecuencias ya que hasta un número de 50 millones de personas murieron, en su mayoría civiles. Las causas no fueron mayoritariamente desencadenadas de los ejércitos ya que se dieron situaciones de hambruna, desahucios y pobreza. También se desataron persecuciones y eliminaciones de grandes grupos de población mediante campos de concentración y exterminio por parte de los nazis. También se asesinaron homosexuales, gitanos, comunistas, artistas, intelectuales y todos los considerados una amenaza.

2. La creación de la ONU y la declaración de los Derechos humanos.
Para prevenir que pudieran ocurrir otros sucesos semejantes, se formaría una conferencia internacional en la que participarían alrededor de 50 países y que terminaría por generar la actual Organización de las Naciones Unidas, en sustitución de la fallida Sociedad de Naciones.
La ONU surgiría con el objetivo de mantener la paz internacional, provocar relaciones positivas entre los países, conseguir una cooperación internacional e impulsar los esfuerzos de las diferentes naciones para lograr cumplir con dichos propósitos.

3. La búsqueda de responsabilidades.
Durante la guerra y tras la rendición de los países del Eje, muchos oficiales fueron capturados por los Aliados. Una vez terminada la contienda, se decidiría el nivel de responsabilidad de parte de la cúpula directiva nazi en los llamados juicios de Núremberg.

4. Repercusiones económicas y reconstrucción.
La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto con gran impacto en todo el entramado de la sociedad, incluyendo el ámbito económico e incluso el urbanístico. Durante la guerra muchas ciudades fueron eliminadas del mapa. Además, las comunicaciones y la industria europea habían caído, generando un gran nivel de pobreza. Los bienes y servicios eran escasos. se perdieron muchas cosechas y en algunos territorios los campos estaban incluso plagados de minas. Ello generó hambruna y provocó un aún más elevado número de muertes.

5. Creación de los dos grandes bloques.
EEUU vs URSS: Estados Unidos consiguió convertirse en la mayor potencia del mundo. Por otro lado, la Unión Soviética consiguió anexionarse una gran cantidad de territorios, a pesar de que su economía nunca sería tan buena como la norteamericana.
Estando las potencias europeas prácticamente destruidas, se construirían dos grandes bloques de países: el bloque capitalista encabezado por EEUU y el comunista de la URSS. El primero lo conformarían la mayoría de países del Oeste de Europa, mientras que el segundo ocuparía la mayoría de la Europa del Este.

6. El auge de la industria militar y la bomba atómica.
La guerra y su catástrofe provocó la necesidad de dedicar la mayor parte de recursos y capital a la industria militar, la cual se convirtió en la principal y más importante tipo de industria en aquella época y en la inmediatamente posterior a la guerra. La carrera armamentística que comenzaron continuaría entre las dos grandes superpotencias, en la conocida como Guerra Fría.
Otro gran avance de esta industria fue la de la creación de la bomba atómica en Estados Unidos, la cual en acabaría por provocar la rendición de Japón y que posteriormente también conseguiría construir la Unión Soviética. Esta bomba y sus consecuencias fue una de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial con más impacto en geopolítica.